Frases del escritor

Filosofía clásica y existencial en torno a la Literatura... Un camino de reflexiones y letras para encontrarnos.
Instagram:@ernestomarrero / Facebook: Ernesto Marrero Ramírez

domingo, 19 de abril de 2015

Artículo en Informe21





Para formar parte de la información

 Ernesto Marrero plasma en sus libros una visión inspiradora de la vida
Autor: Editor NA el Sáb, 18/04/2015 - 13:00.

De la mano de los nuevos libros que ha bautizado: Quisiera Contarte Algo y El Jardín de la Existencia, el escritor Ernesto Marrero Ramírez brinda valiosas herramientas reflexivas que impulsan el crecimiento personal, profesional y social, así como el cultivo de valores éticos y morales, que brindan un sentido profundo a nuestras vidas.


Quisiera contarte algo es un libro compuesto por doce cuentos que llevará al lector a recorrer diferentes aspectos del ser humano, así como su manera de pensar y actuar. Las caídas en el camino, nacer y morir, el dolor y la alegría, aspectos duales que se contraponen en nuestras vidas y que a su vez nos sirven para descubrir el potencial de cualidades que habitan en nuestro interior. En otras palabras, una forma de despertar hacia un sentido más profundo que nos construya y nos conduzca hacia un trabajo con legado humanitario, sustentado por la dignidad, la justicia, la libertad y la trascendencia” – expresó Marrero para dibujar la visión que plasma en esta publicación-.
Por otra parte , el destacado autor manifestó que “El jardín de la existencia, expone, a través del género de la poesía, un sentido de vida, una reflexión sobre nuestra razón de existir, una manera de pensarnos y pensar nuestro momento histórico. También se intenta rescatar la esencia del amor, señalar algunas de las adversidades que en la actualidad nos abaten, encontrar una ética que pueda afrontar los antivalores que parecen propagarse cada día más, y entender que somos seres finitos, porque esta existencia es temporal y, por lo tanto, estamos de paso por esta vida” – afirmación a la que añadió , “Estos son sólo algunos de los objetivos que persigue el libro, y digo algunos porque la poesía es un universo interpretativo y cada persona puede leerla y, a la vez, descifrar el mundo que lleva dentro de sí. Cada quién tiene sus propias vivencias que lo construye, y con lo cual ayuda a construir a otros y a su propio entorno”.

¿Qué le motivó a escribir obras que aborden el crecimiento personal, el hecho de encontrar un sentido a la vida y la siembra de valores morales en el marco de la sociedad?
La respuesta a esta pregunta está en el mismo proceso de autoconocimiento que vengo difundiendo. El ser humano debe tratar de ser auténtico, de reconocer sus potenciales, desarrollarlos y no quedarse en el marco de una sociedad que nos arrastre a caminos que no queremos ni debemos transitar. Pero a veces, corremos como manadas en una estampida sin saber a dónde vamos ni quiénes somos, a esto es lo que llamo “mente de manada”. Como decía Martin Heidegger, la mayoría de las personas vivimos en “estado de interpretado”. Así la sociedad nos piensa y los factores de poder nos van creando deseos y necesidades, en muchos casos ficticios, y terminamos disueltos dentro de la sociedad sin saber siquiera qué es lo que realmente quisiéramos hacer o en qué área pudiéramos desarrollarnos a plenitud.

Su Hoja de Vida
Ernesto Marrero Ramírez nace en Caracas, el 21 de Agosto de 1969. Es Licenciado en Administración, realizó estudios de postgrado en Filosofía Práctica en la Universidad Católica Andrés Bello, así como estudios de psicología analítica y existencial. Es miembro de la Sociedad Venezolana de Filosofía. También es investigador y articulista sobre temas orientales y de corte existencial. Ha escrito para varias revistas y periódicos. Es reconocido en el mundo literario por su serie: “El Pececito que quería ser humano”- Búsqueda Interior- , y la segunda parte: - Conciencia y transformación social-. Además de haber publicado: “Quisiera Contarte Algo”, “El Jardín De La Existencia”, “El Futuro Nos Alerta”, “La Leyenda del sabio de la Montaña”, “Y ahora, ¿por dónde empiezo?”, “Cuando tenga tiempo, empiezo”, y “Pasajes secretos del Alma”, entre otros títulos. Se ha destacado como conferencista en instituciones educativas y eventos especiales, realizando ciclo de charlas y talleres dirigido a los jóvenes.
“Culminé mis estudios de bachiller desorientado en cuanto a mis profundas inclinaciones, pero con muchas ganas de estudiar y así emprendí una carrera que en aquel momento venía repuntado, como era la administración. Lo interesante era que muchos de mis amigos me comentaban que yo debí haber estudiado psicología o filosofía y así me convertí en una especie de consejero. Con el tiempo fui acentuando mis procesos de autoanálisis y a percatarme que desde pequeño vivía rodeado de libros y siempre había querido escribir uno, era un sueño que tenía que cumplir. Comencé con la filosofía y la psicología oriental y luego pasé a estudiarlas bajo la visión occidental, donde las vinculé con la literatura”- dijo el autor-.

¿Cuál podría decir que es su fuente de inspiración a la hora de escribir?
Considero que mi principal fuente de inspiración es nuestra sociedad, los valores y antivalores que en ella fluctúan, las injusticias que a diario se presentan, la actitud del ser humano ante el devenir de su existencia, ante una vida finita que tarde o temprano terminará por dejar. El adormecimiento en el que nos sumerge la cotidianidad, la loca rutina de una vida cosificada que termina por sustituir al ser por el tener y nos desvía del proceso de autoanálisis y por ende del autoconocimiento. Otro factor de inspiración es el desarrollo de una conciencia crítica que nos ayude a entender nuestro momento histórico y a percatarnos de la responsabilidad que tenemos en nuestras vidas ante las decisiones que asumimos o que dejamos de asumir, con lo cual participamos en la construcción de nuestro tiempo.

¿Cómo puede definir su orientación como escritor y en lo personal qué lectura prefiere en sus ratos libres?
En mis escritos hay una combinación entre la literatura (como eje central), la psicología (dentro del comportamiento de los personajes y su posible reflexión para lograr una transformación) y la filosofía (básicamente existencialista, donde la finitud de nuestras vidas, el autoconocimiento, como visión socrática, y el sentido de responsabilidad sartreano, ante nuestras decisiones que compromete al individuo con toda la humanidad, se fusionan para encontrar un sentido a nuestra existencia).
Aunque vivamos en la posmodernidad (donde todo es justificado aun siendo injustificable) y la sociedad pareciera albergar un sinsentido, un profundo vacío existencial difícil de llenar, siempre hay una oportunidad para mirar hacia atrás, rescatar los mejores momentos y traerlos nuevamente al presente para fortalecerlo y reconstruirlo. Eso también lo tienen mis escritos, en especial la poesía.
En mis ratos libres me gusta leer filosofía, poesía y algún tipo de literatura que me deje un mensaje, un cambio, un aprendizaje.

¿Qué considera que le falta por escribir? ¿Qué le falta por hacer en el ámbito profesional a modo general?
Hasta ahora he escrito en cuatro géneros literarios: poesía, fábula, cuento y novela. Creo que en el futuro debo escribir algunos ensayos. En el ámbito profesional es de vital importancia profundizar en las investigaciones de los procesos históricos y sociales de los últimos tiempos. Además de proseguir con el trabajo literario tanto con los jóvenes como con el público en general, en mi labor de sembrar conciencia y valores a través de las letras.

¿Qué consejo podría brindarle a los jóvenes, a las nuevas generaciones que aspiran iniciarse y/o hacer carrera en el oficio de escribir?
Escribir, escribir, escribir… insistir, insistir, insistir. Que recuerden que sus letras son ladrillos que pueden servir para destruir o para construir sociedades, así como para dormirlas o despertarlas.

Para ahondar en la labor del escritor se puede acceder a las redes sociales twitter: @ernesto_marrero; Facebook: Ernesto Marrero Ramírez, y a través de su Blog: ernestomarreroramirez.blogspot.com y de su página oficial: www.ernestomarrero.com.


jueves, 16 de abril de 2015

Entrevista a Ernesto Marrero



01 de abril de 2015


Escritor caraqueño presenta sus dos nuevos proyectos


Escrito por Roberth Suárez Piña / Foto: Stiven Valecillos
abril 01, 2015


Ernesto Marrero, autor de 11 libros, entre los que destacan El futuro nos Alerta y La leyenda del sabio de la montaña, visitó Barquisimeto con el fin promocionar sus más recientes productos Quisiera contarte algo y El jardín de la existencia.

Cuenta Marrero que Quisiera contarte algo, trata de 12 cuentos reflexivos inspirados en la sociedad venezolana.

"Esos momentos en que las personas no saben qué decisión tomar, pensando que da igual, no podrán cambiar la situación crítica del país, sin saber que por minúscula que sea, esa decisión podría cambiar la humanidad completa”.
Se trata de un libro que lleva al lector a la superación personal en cada ámbito social como el pensar-actuar, nacer y morir, el dolor y la alegría.

"Es un trabajo existencialista, mi literatura también combina aspectos filosóficos y psicológicos, buscándole un sentido a la vida. Rescato valores, trato de aportar a la sociedad y cuáles son los aspectos positivos y negativos de la vida” explicó el escritor nacido en Caracas.
Por otra parte, el proyecto El jardín de la existencia, se trata de un poemario, el cual expresa el sentido de la vida, reflexiones sobre 'la razón de vivir' de cada persona, así como también la forma de pensar sobre el presente histórico, todo ello sin salir del ambiente social del país, basado en análisis y experiencias.

"Este libro nos dice, a través de la poesía, cómo podemos entender el dolor, los momentos que nos rodean, la sociedad que compartimos y encontrarnos en el prójimo.
Cuando las personas me preguntan qué podemos hacer con respecto a la situación en el país, yo les digo que hagamos como la "maldición china”, la cual asegura que 'ojala vivas tiempos interesantes', explicando que tenemos que aprender de esos tiempos difíciles”.
Ernesto Marrero comenta sobre la responsabilidad que conlleva a un cambio radical en la humanidad.

Para mayor información, puede comunicarse a través de las redes sociales, en Twitter @ernesto_marrero; Facebook: Ernesto Marrero Ramírez; o si desean adquirir los libros pueden hacerlo en los principales establecimientos de la ciudad.

domingo, 12 de abril de 2015

Algunos consejos para jóvenes escritores




1. Copiar en fichas todos los finales que se nos ocurran para un relato así como sus inicios, probar todas las combinaciones posibles y elegir la más eficaz.
2. Contemplar la vida, los hechos, los sentimientos, las cosas, las palabras... con actitud de asombro, de extrañeza, y escribir a partir de las nuevas percepciones que así tengamos de todo ello.
3. Inventar nuevas formas de enfocar nuestros actos cotidianos y escribir sobre ellos.
4. Mirar los objetos de nuestra casa como si pertenecieran a otro mundo y escribir sobre la nueva forma de percibirlos.
5. Inventar un mundo en el que las personas hablen con las cosas y las cosas hablen entre sí.
6. De entre todas las ideas que se agolpan en nuestra mente, apuntar una; la más simple, la más atractiva o la primera que podamos atrapar, sin preocuparnos por perder las restantes en el camino.
7. Es bueno relajarse unos minutos antes de comenzar a escribir, concentrarse en la respiración, para dejar fluir los pensamientos; coger al vuelo palabras que pasen por la mente y llevarlas a la página. 
8. Se puede trabajar con listas existentes, tales como las del listín telefónico, la carta de un restaurante o la cartelera de los cines.
9. Plantearse la mayor cantidad posible de formas de soledad existentes para desarrollar en un texto la que más nos conmueva.
10. Observar lugares bucólicos y describirlos. Extraer noticias truculentas de periódicos sensacionalistas y ambientar los sucesos en dichos lugares.
11. Estar alerta cuando nos sentimos angustiados para rescatar aquellas imágenes que dan forma a la angustia.
12. Escribir sin estar pendientes del calendario, del reloj ni de lo que consigamos; simplemente, hacerlo.
13. Escribir sobre un tema, elegido a conciencia, que nos produzca la más intensa e íntima liberación.
14. Imaginar varias situaciones que ocurren en distintos lugares a la misma hora como método para contar algo desde distintos puntos de vista.
15. Repetir un mismo itinerario mental en distintas ocasiones para comparar resultados y recoger la mayor cantidad posible de material vivencial.
16. Imaginar un viaje de afuera hacia adentro y otro de adentro hacia fuera de uno mismo y escribir "durante" el viaje.
17. Planificar un viaje interior por el territorio que sea más propicio para las representaciones imaginarias.
18. Practicar el aislamiento durante un período programado de tiempo que puede ir desde un día completo hasta una semana, un mes... y anotar lo que experimentamos en ese lapso.
19. Escribir un texto a partir de la comparación de dos realidades: recuerdos, sueños, experiencias vividas, sonidos, perfumes...
20. Escribir un texto a partir de semejanzas y diferencias que resulten de compararse uno mismo con otra persona.
21. Encontrar las palabras que más placer nos produzcan o más significaciones nos provoquen para constituirlas en componentes de una imagen.
22. Apelar a nuestros sentidos diferenciando aromas, sabores, sonidos, observaciones y sensaciones táctiles de todo tipo para incluir en nuestra lista para constituir imágenes.
23. Dividir un objeto en el mayor número posible de piezas que lo componen para jugar con ellas en un texto, llamando al objeto por el nombre de algunas de esas piezas o partes.
24. Inventar situaciones, personajes, conceptos que nos permitan transgredir las funciones del lenguaje.
25. Reunir todo tipo de géneros y discursos y a partir del contraste entre dos de ellos, para constituir una narración: noticias periodísticas, telegramas, poemas, diálogos escuchados al pasar, etcétera.
26. Analizar todo tipo de palabras buscando la mayor cantidad de explicaciones posibles que en torno a ellas nos aporta material para un texto o nos permite, directamente, constituir el texto.
27. Inventar imágenes inexistentes, con mecanismos similares a los productores de frases hechas, y desplegarlas literalmente en un texto.
28. Tomar una idea conocida y asombrarse frente a ella como si nos resultara desconocida como método para conseguir material literario.
29. Coleccionar refranes de distintas procedencias para trabajar con ellos en un texto.
30. Inventar refranes y jugar con su sentido literal.
31. Prestar atención a los episodios cotidianos, y convertir cada mínimo movimiento ocurrido en un espacio común -un bar, el metro, un edificio, la playa- en un episodio capaz de desencadenar otros muchos.
32. Elegir momentos a distintas horas del día y describir todo lo que sentimos y lo que sucede a nuestro alrededor, más cerca y más lejos.
33. Inventariar palabras a partir del alfabeto y crear entre ellas un itinerario, el esqueleto de una historia.
34. Tomar todo tipo de secretos: un "secreto de familia", un "secreto de confesión", "el secreto de estado", "el secreto profesional", como motores de un texto.
35. Hurgar en nuestro mundo interior, rescatar de él algún aspecto que no nos atrevemos a expresar y ponerlo en boca de un personaje.
36. Confeccionar una lista de afirmaciones y otra de negaciones como posible material para un texto en el que se omita algo específico.
37. Invertir el mecanismo lógico: secreto/confesión, es una manera de enfrentar la ficción. En consecuencia, partir de una confesión para luego inventar el secreto. 
38. Emborronar folios durante diez minutos exactos cada día. Al cabo de cada mes (y por ninguna razón antes) leer lo apuntado. Dicha lectura constituirá una grata sorpresa para su autor. Dado que escribió asociando libremente, el material acopiado será heterogéneo y muy aprovechable para ser transformado en texto literario.
39. Contar lo diferente y no lo obvio de cada día.
40. Trazarse un boceto de escritura "en ruta" y atrapar las ideas susceptibles de ser incorporadas a nuestra futura obra.
41. Recopilar anécdotas ajenas y apropiarse de algún detalle de cada una o de su totalidad.
42. Del intercambio de textos con otros escritores pueden surgir propuestas y comentarios reveladores.
43. Imitar una página del texto de un escritor consagrado y comprobar el ensamblaje de las palabras.
44. Rescatar la espontaneidad del niño. Jugar y crear con todo lo que se tiene a mano.
Fuente: Ciudad Seva.