Frases del escritor

Filosofía clásica y existencial en torno a la Literatura... Un camino de reflexiones y letras para encontrarnos.
Instagram:@ernestomarrero / Facebook: Ernesto Marrero Ramírez

sábado, 29 de marzo de 2025

Juicio

 



Que me juzguen las leyes universales

los tribunales del Caos y del Cosmos

los jueces del Inframundo o Perséfone

la diosa de la Justicia o las Ninfas de la naturaleza

 

Que me juzguen el sol y la luna,

los astros que tanto inspiraron mis letras,

que me juzgue el hilo de la historia

junto al verdugo del tiempo

o que me juzgue el Creador

a quien le confesé mis errores

y dediqué mi existencia…

 

Mas no ha de juzgarme el ignorante

con su juicio egocéntrico y limitado

con su argumento de piedra o de cristal

con su criterio de rebaño o de jauría

con sus discursos de humo cortante

               En ellos… no confío yo

Por: Ernesto Marrero R.

De mi poemario: Fragmentos de Impermanencia

martes, 25 de marzo de 2025

Entrevista realizada por la periodista Acela Santamaría

 




“CADA QUIEN, EN SU ESPACIO Y CON SU CAPACIDAD, PUEDE AYUDAR A COLOCAR LOS LADRILLOS DE UN MUNDO MEJOR”

 

 “Me enfoco principalmente en una filosofía existencialista que reflexiona ante la realidad de la impermanencia, la importancia del autoconocimiento, la libertad del individuo y la responsabilidad con nuestro momento histórico. Todo esto con la intención de llevar una vida con propósito y una visión trascendental”, expresó el escritor Ernesto Marrero al definir la filosofía que orienta su quehacer en el mundo de las letras.

 

  •  ¿Cómo puede definir su experiencia en este transitar por el mundo de las letras?

 

Ha sido una experiencia muy gratificante y, a la vez, exigente. Por un lado, he podido transmitir mis ideas y reflexiones a muchas personas y me he llevado muchos comentarios satisfactorios sobre mis libros. Por otro lado, he tenido que estudiar y reflexionar mucho para seguir ahondando en mis pensamientos y mejorar mis estilos prosísticos y poéticos.

 

  • En su rol como conferencista, en los colegios y en diferentes espacios para los jóvenes, ¿qué misión se ha trazado?

 

Crear conciencia en los niños y jóvenes sobre la importancia de la lectura para el desarrollo de un pensamiento crítico, y un lenguaje amplio que les permita expresarse con fluidez y así puedan desarrollar ideas con argumentos sólidos en el futuro. Por otro lado, busco difundir valores esenciales como el respeto, la responsabilidad, la gratitud, la tolerancia, la justicia, la cooperación y la honestidad. Todo esto desde el principio del autoconocimiento.

 

  • ¿Cuáles son los valores familiares que considera más importantes en la actualidad?

 

Pienso que hay muchos valores familiares que son importantes mantener dentro de la familia, pero quisiera resaltar algunos que considero esenciales, como son el respeto, la comunicación, el amor, la unión, la honestidad, la responsabilidad, la gratitud y la tolerancia.

 

 

TRAYECTORIA A PULSO




Ernesto Marrero Ramírez es poeta, cuentista y ensayista venezolano. Licenciado en Administración y Magister en Filosofía práctica de la Universidad Católica Andrés Bello. También realizó estudios superiores de Psicología Existencial en la Universidad de Winner en Lima, Perú y Psicología Analítica en el Centro de Estudios Junguianos en Caracas, además de Narrativa Contemporánea en la UCAB. Es director de cultura del Círculo de Escritores de Venezuela y miembro de la Sociedad Venezolana de Filosofía. Se ha desempeñado como profesor universitario, investigador, conferencista, asesor gerencial, locutor, productor de micros radiales y articulista sobre temas filosóficos, biográficos y existenciales.

 

  •  ¿Cuántos años lleva ya en este oficio de escribir y qué géneros literarios ha manejado durante ese tiempo?

 

Mi opera prima fue un poemario llamado Cantos de amor y reflexión, que publiqué en el año 1996 con la Fundación Sypal (Servicios y Proyecciones para América Latina). En septiembre de ese mismo año había ganado el concurso de El mes de la Poesía, del programa “Descifra el enigma” en la emisora radial 88.9 de FM Center, donde participé con el poema “Cuánto te quiero”, esa premiación me estimuló a la publicación de mi primer libro. Si tomo como partida el año 1996, puedo decir que llevo 29 años en el oficio de escribir, donde he experimentado diferentes géneros literarios como la poesía, los aforismos, el cuento, la fábula, los apólogos, el ensayo y la novela. Ya son catorce libros publicados y tengo en desarrollo un libro de ensayos y un cuento. Los dos más recientes, publicados a finales de 2024, fueron Fragmentos de impermanencia y Entre dioses y mortales, uno en el género de la poesía y el otro en el género del cuento, ambos con el apoyo editorial del Círculo de Escritores de Venezuela.

 

  •  ¿Cuál de sus libros es el que más le gusta y por qué?

 

En realidad, es difícil decir cuál de tus hijos es el mejor, porque así considero a mis libros, pero no puedo negar que mis últimos poemarios: El tiempo y su legado y Fragmentos de impermanencia, tienen un magnetismo especial que me llevan a revisarlos con frecuencia. También El Pececito que quería ser humano y La leyenda del sabio de la montaña, han sido libros esenciales en mi carrera como escritor, ya que llegaron a ubicarse dentro de “los más vendidos”, en las cadenas de librerías Nacho y Novedades que, en su momento, fueron de las más prestigiosas de Venezuela. De hecho, El pececito que quería ser humano ya es calificado, por muchos libreros y profesores, como un libro clásico dentro de la literatura juvenil venezolana.

 

  • Es padre, administrador, contador, escritor y director de cultura del Círculo de Escritores de Venezuela, ¿qué le falta por hacer?

 

Lo que no dejo ni dejaré de hacer es continuar con mi proceso de autoconocimiento y, seguramente, en ese proceso se irán destapando nuevas facetas en mi vida. He sido profesor universitario y he trabajado la locución en algunos programas radiales, también estuve un tiempo realizando algunos trabajos plásticos y he practicado ciertos deportes, aunque en este momento me he avocado más al senderismo. 

La búsqueda de un sentido en la vida y tratar de hacer consciente mi inconsciente, como decía Jung, son metas que trato de colocarme a diario. Así como aportar un grano de arena en la construcción de una sociedad mejor.

 

 

  • Sabemos que además de escribir y de asesorar empresas, se dedica a actividades muy amenas en familia, al aire libre, explorando la naturaleza con el senderismo. Háblenos un poco de esta faceta en su vida.

 

Sí, tenemos un grupo de senderismo que he llamado en las redes “Aventuras en Familia” @aventurasenfamilia_vzla. Con este grupo he tratado de incentivar los valores familiares, y que las personas entiendan que pueden salir con toda su familia a disfrutar las bellezas naturales que tiene nuestro país. Además, desarrollar en las personas una conciencia más ecológica, que busque conservar y rescatar nuestros espacios naturales. Conectar con la energía de la Tierra, tener un día de cardio, conocer nuevos espacios naturales y aventuras familiares, realmente nos recarga y nos recuerda que somos hijos de la madre naturaleza, porque nuestro cuerpo proviene de ella y hacia ella regresará. Si nos conectamos conscientemente con los espacios naturales comprendemos que somos parte de un todo muy grande, que no solo abarca nuestra Tierra sino también el Universo. Ya lo decía Albert Einstein: “Mira profundamente la naturaleza y entonces entenderás todo mejor”.




 

 

  • Entiendo que tiene una preocupación filosófica que le ha llevado a indagar sobre el sentido de la vida. Háblenos un poco de esto.

 

Me preocupa ver a esta sociedad del espectáculo que estamos viviendo, o como decía Mario Vargas Llosa, esta “civilización del espectáculo”. Un vacío que arrastra a las personas a la cotidianidad, mientras se duermen en la rutina del día a día. Esta es la era de la posmodernidad donde prevalece la indiferencia, la inmediatez y muchas veces la estupidez, aquella de la que hablaba el alemán Dietrich Bonhoeffer. Como escribí en mi ensayo “Posmodernidad, absurdo y responsabilidad”, la cultura que vivimos en la actualidad lo que busca es entretener a las masas, buscar seguidores y arrastrar a un público que no quiere pensar ni leer mucho, que solo quiere distraerse de la cotidianidad que lo sumerge en un sinsentido de vida. En la actualidad, hablar de una vida virtuosa suena romántico, por eso estamos rodeados de tantos antivalores que van desmoronando la sociedad y destruyendo familias. Podemos ver como los valores éticos se sustituyen por aspectos prácticos, instrumentalizados, que benefician intereses particulares, mezquinos, y no los de la sociedad como tal. Por lo tanto, es indispensable repensar el rumbo que lleva esta sociedad y rescatar nuevamente los valores éticos y morales. Enfocarnos en conceptos como el autoconocimiento, la conciencia y el aporte a nuestro momento histórico, como un proceso de autotrascendencia y mejora social.

 

 

  • ¿Tiene algunas palabras que quiera dejarle a sus lectores?

 

Quisiera decirles que continúen con la lectura para formarse un pensamiento crítico de nuestro entorno, que aunado a un proceso constante de introspección y reflexión pude llevarlos a un nivel de conciencia superior. También les quiero decir que, de alguna manera, todos podemos aportarles algo positivo a nuestra sociedad, porque no todo es entretenimiento, individualismo, mediocridad, espectáculo o tendencias. Cada quien, en su espacio y con su capacidad, puede ayudar a colocar los ladrillos de un mundo mejor, encaminado a la virtud. Ya lo decía la Madre Teresa de Calcuta: “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota de agua en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota”. Por otro lado, no podemos olvidar nuestra finitud, entender que estamos de paso en este mundo, con la finalidad de conocer y, sobre todo, conocernos. recordar que al partir de este plano solo dejaremos nuestro recuerdo. Así lo expresé en mi poema Impermanencia, publicado en los poemarios El tiempo y su legado y Fragmentos de Impermanencia, del cual transcribo un extracto:

 

Pasa una existencia, una vida que se extingue como una llama,

una vida que se desliza hacia el laberinto de la eternidad…

Y quedarán marcadas sus huellas en el polvo de la historia:

inseguras o firmes, ligeras o pesadas, falsas o sinceras.

Y quedará, tal vez, una imagen, un suspiro o un triste mausoleo

Todo, todo pasa en esta vida

                     … solo quedan los recuerdos


Entrevista realizada por: Acela Santamaría

jueves, 13 de marzo de 2025

Entrevista en "Palabra Cierta" por Televen


Entrevista en el programa "Palabra Cierta", con Miguel Zambrano
por Televen, en la que conversamos sobre un tema filosófico que nos concierne a todos: la Impermanencia



 

martes, 11 de marzo de 2025

Adela Zamudio: Una guerrera de las letras y las ideas Latinoamericanas


 


“¡La idea! Sentimiento sublimado

Que en el cerebro la razón condensa

Y en el claro raudal de la palabra

Brota llenando páginas excelsas”.

Adela Zamudio

 

Adela Zamudio es la musa inconmensurable de Cochabamba, y su vida nos lleva a recorrer un viaje de ideas, conciencia, sentimientos y rebeldía. En su corazón boliviano, arde el fuego de la justicia y la igualdad, que ilumina los senderos oscuros con su poesía y su prosa. Como un ave en vuelo, su pluma revolotea entre los cielos de la opresión y la libertad, dejando a su paso una estela de esperanza y desafío.

Hay mucho que hablar de esta guerrera que se destacó por sus duras letras, su voluntad y talante, pero en el presente ensayo solo realizaré una pequeña reseña de su vida y hablaré un poco sobre algunos poemas que considero importante resaltar.  

El 11 de octubre de 1854, nace en Cochabamba, Bolivia, esta insigne mujer, bajo el nombre de Paz Juana Plácida Adela Rafaela Zamudio Ribero. Hija del ingeniero Adolfo Zamudio de nacionalidad argentina y de Modesta Rivero, oriunda de Corocoro, Bolivia, capital de la provincia de Pacajes del departamento de La Paz. Tuvo tres hermanos, Mauro, Arturo y Amadís.

Zamudio es una de las figuras más importantes en la literatura boliviana y latinoamericana, además de ser una pionera en la lucha por los derechos de las mujeres. A lo largo de su vida, no solo dejó un legado literario impresionante, sino que también se convirtió en un símbolo de la emancipación femenina en una sociedad profundamente machista. Su alma indomable logró atravesar las altas montañas de la adversidad, labrado caminos de esperanzas y de posibilidades infinitas.

Desde temprana edad, Adela mostró una inclinación natural por la lectura y la escritura. Para el año 1869 Cochabamba contaba con un noventa por ciento de analfabetismo y las mujeres solo podían contar con tres años de formación inicial, en la escuela del Beaterío de San Alberto, donde ella estudió. Pero esto no la desanimó, y devoró todos los libros que llegaron a sus manos. A finales del siglo XIX, empezó a trabajar como profesora en esta misma escuela y, posteriormente, ya para el año 1905, con cincuenta y cuatro años de edad, es nombrada directora de la Escuela Fiscal de Señoritas, donde realiza una labor entusiasta como educadora, junto a un excelente grupo de docentes. Cargo que ostentó hasta 1920.

Su primer poema, titulado "Dos rosas", fue publicado en el "El Heraldo" de Cochabamba, bajo el seudónimo de “Soledad”, cuando aún era una adolescente de 15 años; nombre artístico que ya vaticinaba su futura melancolía y la forma en que llevaría su vida. Motivo por el cual fue apodada la "Alondra Solitaria". 

En 1887, editó su primer libro "Ensayos Poéticos" que mereció elogios de la crítica. También escribió artículos en los que desarrollaban sus ideas progresistas, laicas y a favor de la igualdad de la mujer, que publicó en este mismo periódico. Y para el año 1914, publica "Ráfagas".

En sus versos encontramos la cadencia de la lucha ante las injusticias, la sinfonía de sus anhelos más profundos y la melodía de una voz que no se doblega ante los convencionalismos sociales de su época. Sus ideas llaman al despertar de la conciencia, son como un eco que resuena en los corazones de quienes buscan igualdad en un mundo desigual. A nivel literario, su poesía conserva los rasgos del romanticismo, aunque algunas obras ya palpan las corrientes de vanguardia como el modernismo.

En su poema Poeta exhibe una poesía filosófica, no son simples letras “floridas” agrupadas de forma armónica o que juegan a la mejor estética, son letras profundas que dejan huellas en sus mensajes y reflexiones:

Cuando describe a ese maravillosos ser llamado "Poeta", nos dice:


En la ruidosa fiesta del trabajo

De nuestro siglo en la grandiosa escena,

En medio de ese caos que se llama

“Lucha por la existencia”

Un personaje exótico aparece

Extraño a los negocios de la tierra.

 

Más adelante define en su poema el concepto de "Idea", que maneja el poeta que ella concibe:

 

Hay en su pecho un fuego misterioso:

El fuego de la idea.

¡La idea! Sentimiento sublimado

Que en el cerebro la razón condensa

Y en el claro raudal de la palabra

Brota llenando páginas excelsas.

Mas, para que esa llama sacrosanta

En su potente corazón se encienda,

Es preciso que apure de la vida

Las heces más acerbas;

Que conozca del horrido infortunio

Las escabrosas sendas;

Que sus riscos y abrojos le lastimen,

Que sus choques y obstáculos le hieran.

¡Eso es la inspiración! Flor misteriosa

Que sólo exhala su divina esencia

Después de las terribles sacudidas

De tempestad violenta…

Esa es la obra de Arte: sacro fuego

Que devorando crea;

Crepitación de un alma hecha pedazos

Sangre del corazón –¡eso es la idea!

 

En esta misma línea de pensamientos, el poema Fragmento nos revela la figura del "escritor", quien encarna el compromiso inquebrantable de transmitir, a través de sus obras, ideales nobles como la verdad y el bien:

 

Buzo audaz que ha probado los embates

Del oleaje social, el escritor,

Sabe hallar esa perla de las almas,

Escondido en la concha del dolor.


Él muestra al mundo esa preciosa joya,

Noble corona de la sien,

Engastado en el oro de su ingenio

El ideal de verdad y el bien. 




En la época de Adela, se implanta la libertad de culto para las escuelas, esto provoca desagrado en muchos grupos conservadores, y Adela apoya firmemente esta visón laica de la educación. En este sentido el padre Pierini forma la llamada “Liga de Señoras Católicas”, para enfrentarse con el sistema laico de enseñanzas. Su molestia es dirigida especialmente hacia esta llamada "poetisa", que se mostraba como libre pensadora y feminista radical. No era ella la más adecuada para formar a las niñas de Cochabamba, y menos después de haber escrito ese poema sacrílego en contra de la Iglesia, llamado Quo vadis. Un poema por el que merecería ser expulsada de Bolivia y hasta excomulgarla.

 En este poema recrea una escena donde, al estar envuelta en su dolor y soledad, se consigue con Jesús y le dice llena de indignación:

 

–La Roma en que tus mártires supieron

En horribles suplicios perecer

Es hoy lo que los Césares quisieron:

Emporios de elegancia y de placer.

 

Allí está Pedro. El pescador que un día

Predicó la pobreza y la humildad,

Cubierto de lujosa pedrería

Ostenta su poder y majestad.

 

Feroz imitador de los paganos,

           El Santo Inquisidor

Ha quemado en tu nombre a sus Hermanos…

        ¿A dónde vas, Señor?

 

Allá en tus templos donde el culto impera,

¿Qué hay en el fondo? O lucro o vanidad.

¡Cuán pocos son los que con fe sincera

Te adoran en espíritu y verdad!

 

Y le habla al buen Jesús sobre las injusticias de este mundo:

  

El mundo con tu sangre redimido,

Veinte siglos después de tu pasión,

Es hoy más infeliz, más pervertido,

Más pagano que en el tiempo de Nerón.


Ante el altar de la Deidad impura,

Huérfana de idea, la juventud

Contra el amor del alma se conjura

Proclamando el placer como virtud.

 

Las antiguas barbaries, que subsisten,

Solo cambian de nombre con la edad;

La esclavitud y aun el tormento existen,

Y es mentira grosera la igualdad.

 

¡Siempre en la lucha oprimidos y opresores!

De un lado, la fortuna y el poder,

Del otro, la miseria y sus horrores;

Y todo iniquidad… hoy como ayer.

 

Hoy como ayer, los pueblos de la Tierra

Se arman para el asalto y la traición,

Y alza triunfante el monstruo de la guerra

Su bandera de espanto y confusión.

 

Ciega, falta, la humanidad se abisma

En los antros del vicio y del error,

Y duda, horrorizada de sí misma…

           ¿A dónde vas señor?

 

Uno de sus poemas más conocido fue Nacer hombre, que es una protesta contra la discriminación del género femenino, que tanto se acentuó en sus tiempos, y un llamado a la igualdad de derechos. Con una dura pluma alza su voz contra el machismo:

 

Ella ¡que trabajos pasa

por corregir la torpeza

de su esposo! y en la casa,

(Permitidme que me asombre)

tan inepto como fatuo

sigue él siendo la cabeza,

porque es hombre.

 

Luego exige los derechos al voto de la mujer, y continúa explicado lo absurdo de esta desigualdad humana:

 

Una mujer superior

en elecciones no vota,

y vota el pillo peor;

(Permitidme que me asombre)

con solo saber firmar

puede votar un idiota,

porque es hombre.

 

Él se abate y bebe o juega

en un revés de la suerte;

sufre, lucha y ruega;

ella se llama “ser débil”

y él se apellida “ser fuerte”

porque es hombre

 

Ella debe perdonar

si su esposo le es infiel;

mas, él se puede vengar;

(Permitidme que me asombre)

en un caso semejante

hasta puede matar él,

porque es hombre

 

¡Oh mortal!

¡Oh mortal privilegiado,

que por defecto y cabal

gozas seguros renombres!

para ello ¿qué te ha bastado?

Nacer hombre

 

Terminaba el siglo XIX y empezaba el nuevo siglo XX, y Adela comenzaba a vislumbrar los problemas de valores que acarrearían a las nuevas generaciones. En su poema Fin de siglo nos dice:

 

¡Avanza humanidad! tu vasto imperio

Explica la razón del optimismo,

No te espanta, en el borde del abismo,

De terribles problemas el misterio.

 

Del dolor bajo el rudo cautiverio

Tiene como refugio el alcoholismo;

Sus tragedias te brinda el anarquismo,

Sus romances de amor el adulterio.

 

En este mismo poema, critica la visión materialista de la ciencia, que niega la existencia del espíritu.


Y la ciencia admirable y bendecida

Te da, tras los tormentos de la vida,

El horrible consuelo de la nada...


Nos indica Cicerón que filosofar no es otra cosa que prepararse para la muerte. De igual forma, Sócrates le explica a su discípulo Simias que los filósofos deben ejercitarse en el morir, y que el estar muertos es para ellos mínimamente temible. Pero para un gran número de personas, este tema se convierte en un tabú, en algo oscuro y triste, en una palabra maligna, un mal augurio que atrae la mala suerte e, incluso, a la misma muerte y por eso prefieren evitarla. No obstante, Adela Zamudio enfrenta esta ineludible realidad en sus poemas, con un verso diáfano y certero.

En su poema Peregrinando nos revela:

 

Ya se apaga la luz y el sol se esconde;

La noche se aproxima.

Quiero llamar la temida puerta

Donde solo el Silencio nos responde

¡Tengo una horrible sed que me devora!

Mi espíritu se baña desde ahora

En esa melancólica frescura;

Estoy ansiosa de tu reposo,

¡Oh! ¡lecho delicioso!

¡Callada sepultura!

 

En el poema La primera noche en el paraíso, nos habla sobre la llegada inevitable de la muerte:

 

¡En vano tiembla el hombre a tu llegada!

Tú abres al alma luminosa senda.

Tú eres revelación del infinito

¡Oh muerte! ¡oh noche misteriosa y bella!

 

En El viaje de la vida, nos recuerda la "finitud" de nuestra existencia, la cual debemos tener presente para llevar una vida más consciente y reflexiva:

 

¿Qué es la vida, hermana mía

Qué tan bella nos parece?

Flor que se agosta un día

Leve soplo de ambrosía

Que pronto desaparece.

 

Por un áspero sendero

Es el viaje de la vida:

Infeliz de aquel viajero

Que en momento lastimero

De su término se olvida.


Convencida de la existencia de una vida posterior a esta vida material, donde el alma continúa su misterioso camino, le dice A un suicida


¡Pobre loco! pensaste en tus quimeras

que, apagando la luz de tu pupila,

te lanzabas al fondo del abismo

para dormir en lobreguez tranquila.

 

¿Dónde está el fondo de ese abismo, dónde?

¿quién el confín del infinito alcanza?

¡Mentira! El alma sigue su destino

por la ruta inmortal de la esperanza.

 

Te sedujo la calma engañadora

de ese lecho de hielo de la tumba

en que, del fatigado peregrino,

la envoltura de polvo se derrumba;

 

Pero morir no es detener la marcha;

solo es dejar el terrenal ropaje;

hundirse en los espacios invisibles

seguir, seguir el misterioso viaje.


Ya a sabiendas de su cercana muerte, escribe su poema Mi epitafio, el cual quedaría reposando sobre su tumba:

 

Vuelo a morar en ignorada estrella

Libre ya del suplicio de la vida,

Allá os espero; hasta seguir mi huella

Lloradme ausente pero no perdida.

 

Adela no solo se limitó a la poesía; también incursionó en la novela, el cuento y el ensayo. Su novela Íntimas es una obra que examina las restricciones sociales impuestas a las mujeres y la lucha interna por la liberación personal. En sus ensayos, Zamudio criticó abiertamente las injusticias y los convencionalismos de su época, denunciando la falta de acceso a la educación y las oportunidades laborales para las mujeres. Sus cuentos fueron publicados de manera póstuma, en el año 1943.

El 28 de marzo de 1926, el presidente de Bolivia, Hernando Siles, decide coronarla en Cochabamba como excelsa pensadora y poetisa de Bolivia y América. Cuando Siles le colocó la corona dorada de laureles expresó con satisfacción: “¡Adela Zamudio está glorificada!”.

Doña Adela Zamudio continuó escribiendo y luchando por las causas que consideró justas, hasta el final de su sendero, que acaeció un 2 de junio de 1928, en Cochabamba. El legado de Zamudio trasciende su obra literaria y educativa. Fue una de las primeras voces en Bolivia en abogar por el voto femenino, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, en combatir los rituales hipócritas de su época y en elevar los valores morales de la sociedad. Su activismo y su valentía la convirtieron en una figura venerada y en un referente para las generaciones futuras. 

El 11 de octubre se celebra en Bolivia el Día de la Mujer Boliviana en honor a su nacimiento, una fecha que sirve para reflexionar sobre los avances y los desafíos en la lucha por la igualdad de género. En la misma ciudad de Cochabamba, se erigió un monumento en su nombre, ubicado al norte de El Prado, que dice: “La comunidad cochabambina, en gratitud a Doña Adela Zamudio, ejemplo de la mujer valluna”.

En conclusión, Zamudio fue un alma muy avanzada para su tiempo, además de ser una voz inquebrantable y firme en la literatura latinoamericana. Con una pluma filosófica y justiciera que desafió muchos problemas sociales, en especial los que afectaban a la mujer, por lo cual es considerada como una pionera en el feminismo de su tiempo. Su obra y su activismo siguen siendo una fuente de inspiración y un recordatorio de la importancia de aportar ideas a su momento histórico y de luchar por la igualdad y la justicia.

Por eso podemos decir que allí, en el vasto lienzo de la literatura, Adela Zamudio pintó su legado con colores de verdad, coraje y justicia, dejando una obra maestra que aún inspira y desafía. Su vida y obra nos invita a soñar con un mundo mejor, donde la libertad no sea solo un anhelo sino una realidad palpable, y donde la igualdad florezca en cada rincón del pensamiento humano.

 Por: Ernesto Marrero R.